Ulla Hahn. Mi Padre.

¿Quién es ese? preguntan mis amigos señalando la foto del hombre en mi escritorio, colocada entre Salvador Allende y Ángela Davis. Yo respondo: Mi padre. Muerto. Y nadie vuelve a preguntar. ¿Quién eres? Le pregunto a ese hombre quien nunca sonríe ni siquiera en la foto del pasaporte y me mira sobre el hombro comoSigue leyendo “Ulla Hahn. Mi Padre.”