Miguel Gane. Motivos.

Ella es caótica e impredecible.

Nunca sabes si te va a amar o te odiará,

si va a huir o te pedirá que no te vayas nunca.

Y es por eso por lo que hay que amarla:

porque en sus idas y venidas puede ofrecértelo todo o dejarte sin nada.

Tiene una tristeza que duele,

sin embargo no he visto a nadie, jamás,

reírse tan fuerte de la vida.

Por eso la amé, porque era lo más parecido a la felicidad que había encontrado.