Claudio Komartin. Como un poeta de una Película Coreana.

Como un poeta de una película coreana.

aquella tarde esperé con un animal atormentado en el pecho en uno de los bancos de la universidad y todo a mi alrededor me susurraba que había fracasado mientras mis manos sobre las rodillas contaban una triste historieta de cinco años atrás

(hacía varios meses que ya no soñaba y por mucho que yo lo intentara ya nadie me tomaba por un chico malo).
caía la tarde. en el cielo, lucecillas quizás se anunciaba algo, I couldn’t care less.

junto a la fuente, dos palomas rechonchas despertando la imagen de tus senos una mañana:te mirabas al espejo con el pelo algo enmarañado y esa sonrisa capaz de hacerme desear ser uno de los hombres buenos que alimentan a las palomas.

estaba en el banco, junto a mí algo centelleaba en la fuente,los hombres pasaban, se estrechaban en brazos,se separaban y yo estaba triste como un poeta de una película coreana pensando en que debes marcharte y que las nubes son tan hermosas